El autoinjerto, es un injerto en el que se utilizan las ramas largas y flexibles del propio árbol situadas en otras zonas del mismo. Además estas ramas se injertan sin cortarlas del árbol, con lo que aseguramos la vida del injerto aumentando las probabilidades de éxito casi el 100%.
Lo más importante es asegurar que el cambium del injerto y del árbol tenga en contacto la mayor superficie posible.
Este es el pino con el que vamos a trabajar. La fecha para realizar este trabajo en la zona que estamos, mediterránea, con inviernos suaves ha sido finales de enero.
El trabajo lo realizaron los miembros del club Marcelino Tejada y Carlos J. Beltrán
Se elige el lugar donde queremos injertar la rama
Con un cuchillo afilado se hace un corte en forma de lengüeta en el lugar que queremos colocar la nueva rama.
Tenemos que llegar al cambium del árbol
A continuación se hace el mismo tipo de corte en la rama a injertar.
Juntamos las dos ramas
Si queremos que el injerto tenga éxito el cambium de las dos partes tienen que tocarse.
Envolvemos la unión con rafia o cinta de injertar que quede bien sujeta pero sin apretar demasiado para no estrangular el paso de savia
Y finalmente envolvemos todo con un plástico trasparente
Las claves para el éxito del injerto
Cortes limpios y precisos
Asegurarse que el injerto no se mueva
Regar y abonar bien para favorecer un crecimiento rápido.